
¿Saben una cosa?
¿Saben? Ayer perdí algo muy importante para mí, un algo tan importante como el casco para un motociclista, o como una rueda para un patín; el caso es que, no sé si se fue, no sé si se perdió o quizá lo olvidé bajo mi cama.. Solo sé que no está conmigo y está lejos porque lo siento aquí mismo en mi pecho, tan dentro y tan profundo como un desgarre muscular. Me siento en una inmensa soledad.
¿Pero saben una cosa? Este cuento no comienza por aquí, comienza cuando desperté en mi jardín, cuando abrí mis ojos y vi libélulas volar por ahí, me senté suavemente sobre el cálido pasto, miré el cielo azul, y sonreí cuando vi una sola nube blanca que formaba curiosas formas mientras pasaba de un lado a otro de mi horizonte. Mientras me arrastraba y la vez intentaba alcanzar mi viejo celular me enteré de la hora y de un solo salto me levanté, corrí a mi habitación y me supe arreglar de una manera veloz, para no llegar tarde a mi trabajo, ¿a mi trabajo? ¡Sí!, a mi trabajo, pero, ¿saben? No es un trabajo cualquiera es mi propio trabajo, yo creo historias, yo imagino mundos y creo capítulos de vida, sí señor, ese es mi trabajo.
Pero, ¿saben una cosa? Ese día, tan soleado y brillante, tan aparentemente perfecto y feliz, fue poco a poco convirtiéndose en mi mayor pesadilla, en mi más grande dolor de cabeza. Nunca supe cómo dio un vuelco tan brusco pero ha sido uno de los peores días de mi vida; les cuento, ese día, cuando bajaba lenta y vigorosamente cada una de las escaleras de mi casa, para dirigirme a la cocina a desayunar, me encuentro con un sobre, pequeño, tan diminuto, frágil y limpio, que se me hizo imposible no quererlo oler y palpar. Efectivamente era de ella, del amor de mi vida, de mi más grande creación, solo me bastó poner el sobre frente mis ojos para darme cuenta que no todo andaba bien. Lo olfateé una vez más, antes de hacer del sobre una pequeña bola de papel, cuando vi que en su interior había una pequeña carta que decía:
“Una mañana, no tan compleja ni tan odiada como otras tantas. Yo, tan liviana, sutil y delicada decidí correr y enfrentar mi miedo más oscuro. Decidí por fin comenzar a valerme por mi misma y entender que no todo es temor permanente, no es temerle al tiempo ni temerte a ti, no tengo razón alguna para servirte más, para contradecirme y menos aún para Soportar que me uses y manejes como quieres…
He decidido que, a partir de hoy escribiré mi historia, mis amores y derrotas, escribir mi propio destino y hacer con el cuantas cosas me parezca, también incluso aprenderé qué es el fracaso y el dolor, y aprenderé más que nada a explorar la vida y no a quedarme con la versión que me dejas de ella.
Recuerdas una vez, prometiste cuidarme, protegerme y hacerme feliz? lo que no sabía era que más que nada cuidarías tu propia felicidad. Hoy me marcho de aquí con una inmensa y grata sonrisa, diciendo adiós a los lazos que una vez interrumpieron mi libertad, esos lazos de poder y discriminación que me amordazaban cada día más. Me creía a diario la mentira que el mundo cambiaba, porque siempre vivía una historia diferente, como si viviese en mundos diferentes cada que salía a la luz bajo tu sombra y tu poder.
No puedo negar que fui feliz muchas ocasiones porque en muchos finales fui feliz, y siempre tuve un nuevo comienzo.
Pensé que era un buen momento para hacer realidad lo que tu silencio arrastró lejos de mi; llené mis maletas con recuerdos y sonrisas, me dormí una noche más para hoy, escabullirme entre tus sueños, me pregunté qué sería de mi el resto de mi vida, pero comprendí que por un momento más no había tiempo para pensar sino para actuar.
Ya estando lejos me sentaré, miraré atrás y me convenceré que fue lo mejor. Extrañaré muchas cosas, pero se que tú, mas que nada, me extrañaras e intentarás encontrar mi rastro en algún lugar sin tener en cuenta ni saber que, como nunca te tomaste la molestia de conocerme, no sabrás donde puedo llegar, ignorando también por completo mis pensamientos aspiraciones llegarás a sentir mi ausencia de una manera tan frustrante desesperada que intentarás conseguir un objeto más que consiga reemplazar mi vacío parcialmente.
Sólo me resta decir adiós y hasta nunca.”
Atónito y desconcertado, fui por un momento la existencia más desafortunada y melancólica de la tierra. Pero ahora caigo y después de pensar, entiendo que a pesar de sentirme solo, ahora sentía un alivio, de saber y poder superar la idea que un día pude querer y hacer feliz a alguien que solo conseguí destruir, por mi individualidad y temor a perderla; ahora estimo su valor. Porque, ¿saben una cosa? Cuenta una vieja historia que, tras el amor y el deseo se esconde una obsesión desconcertante de manipulación, solo el más valiente y fuerte sentimentalmente podría llegar a no sentirlo solo por el amor que ha sabido vencer..
Porque una vez creado mi objeto, apasionante y veraz, sabría ser mío y solo mío y, de ninguna otra mano.
Ahora, pensándolo bien, si no fuese por mí, mi marioneta nunca hubiese podido llegar a caminar, ni a conocer, y menos aun a vivir tantas historias y cuentos llenos de acción que inventé sólo para ella.
Reconozco que debí haberla hecho entender que no iba a estar para ella por siempre, y más aun reconozco que ella no siempre iba a ser la hermosa marioneta, débil y frágil que una vez creé y que debía convertirse en mas que una obra de tela, para algún día ser quien ahora, lejos de mí, y de su hogar, sé que será.
-
versosdormidos liked this
-
whatsuplau posted this



